Mientras Mariano Rajoy intenta reconstruir el Partido Popular mediante una renovación intensa y polémica, los dos grandes valedores de la derecha española han iniciado un proceso de acoso y derribo ante el líder del PP. Pedro J. Ramírez y Federico Jiménez Losantos han pasado de héroes a villanos para el secretario general de la Calle Génova. El cabecilla de la COPE cuestionó a "su" partido tras las salidas de Zaplana, Acebes y San Gil. Por su parte, el director de El Mundo pidió el cese de Rajoy tras los últimos acontecimientos sufridos por los populares. La tercera en discordia de esta pareja es Esperanza Aguirre, la adalid soñada por ambos.La reacción del gallego no se hizo esperar y cargó contra este nucleo duro sin dar sus nombres. Fue de una manera cobarde, pero al menos se atrevió a "tocar" a la guardia pretoriana de la derecha española. Rajoy está en la cuerda floja tras su mal resultado electoral el pasado marzo y ante el inminente Congreso Nacional del Partido Popular, al que sólo se presenta él.
El último episodio de esta guerra en el pasillo de casa fue la protesta de los ultras del PP en Génova el pasado viernes. Los incondicionales del partido de la gaviota increparon a su líder pidiendo el cese inmediato. Lo cierto es que Pedro J. y Jiménez Losantos han pasado de ser los más firmes defensores de Rajoy de cara a las elecciones del 9 de marzo a cuestionar su capacidad de liderazgo para una nueva intentona por derrocar a Zapatero del sillón de presidente. Los francotirados que atizaban con sus disparos a los socialistas han mutado en pajaritos con muy malos humos que fríen a balazos a su líder venido a menos.